sábado, 31 de mayo de 2014

Hijos

QUE SON LOS LIMITES A NUESTROS HIJOS Y COMO EMPEZAR A PONERLOS.

El dolor de cabeza de muchos padres (incluyéndome) ha sido saber y aprender a establecer limites justos y con resultados, a nuestros hijos. Lo más importante que debes saber es que el amor hacia un hijo o hacia cualquier persona, no se debe confundir con permitirles abusar del amor que les tienes. Es sano y bello aprender a tener respeto hacia ti mismo y enseñar a los demás a respetarte.

Síntomas del amor sin límites:
1. Normalmente hago todo por y para ellos.
2. No creo que sean capaces de hacer algo inteligente, mejor les hago “la vida fácil”.
3. Pensaba que el amor era decirles palabras bonitas y nunca regañarlos, ser firme o establecer mis propias reglas.
4. Tengo que asumir el papel de cumplir todos sus caprichos, porque de lo contrario no vienen a visitarme, me dejan de hablar, me ofenden o me siento culpable.
5. Todo lo que empiezan lo dejan a medias, y yo estoy “aquí para ayudarlos a terminar lo que no pueden hacer” “soy su salvador(ra)”.
6. Todos se aprovechan de mí siempre, “y eso que nunca me quejo, ni molesto a nadie”.
7. Si pongo un límite, después de un breve tiempo me arrepiento y siento remordimiento o culpa.
8. Cada vez me es más difícil manejar esta situación, nada cambia, no sé por qué.

Ahora veamos que es un limite:
Es una forma de expresar con claridad y con firmeza lo que necesitas decir. Un límite debe especificarse, decir, plantear y acordar exactamente lo que tiene que hacer.

Una parte que yo considero muy importante para aprender a poner limites a nuestros hijos es empezar a canalizar tus emociones para lograr educar con amor y conciencia. Es decir, libérate del estrés, enojo, cansancio, etc; antes de establecer un limite. Te sugiero Hacer una lista de diez posibles cosas que puedas hacer en casa que te ayuden a descargar esa energía densa. Así aprenderás a ver las situaciones de manera mas congruente y sana para ambos.

Decirles “no” todo el tiempo no les indica qué comportamiento es adecuado o no tener. Un límite debe de ser previamente explicado, haz que comprendan el motivo de tus reglas y si éstas son firmes, creadas con amor y sin agresión, el niño las obedecerá con gusto.

Por ejemplo: Decirles NO te vayas a caer, NO agarres eso, NO te subas ahí, NO corras, etc., es un lenguaje sin sentido. Explicarles el motivo o el porque, es claro y útil. Educar CON CONCIENCIA, también es estar alertas de que nuestras emociones densas no deben afectar a nuestros hijos, del lenguaje que usamos y cómo lo hacemos frente a ellos y con ellos, observar qué les estamos transmitiendo.

Ejemplos de situaciones en los que se pueden establecer límites con los niños:
1. Al decir “no corras”, no estás mostrando el límite, pero si le propones darte la mano o tener precaución explicándole el porqué, sí es un límite.
2. Es mejor decirles la dinámica sin chantajes y castigos; una madre está platicando con unas personas y le dice al niño: “necesito que me dejes sola un rato" lo cual es muy diferente a amenazarlo con supuestos castigos “cuando lleguemos a la casa vas a ver, ya no te voy a comprar lo que querías por grosero.
3. ¿Te has dado cuenta que el castigo es resultado de la desesperación? Comúnmente nos castigamos al castigarlos, ya que enseguida nos arrepentimos de ello y en ocasiones debido a eso nos sentimos culpables. Los castigos no funcionan si van acompañados de la culpa, remordimiento o si son injustos e innecesarios. Por ello es recomendable identificar un límite de un castigo porque uno ayuda y el otro perjudica más a ambos.

Ejercicio:
1. Práctica a solas, imagínate que tienes a tus hijos enfrente, y quieres ponerles límites, ¿Qué les quieres decir?
2. Si es tu caso, ¿Por qué te arrepientes o qué factores te impiden seguir con el límite que habías puesto? Explica tus razones.
3. Busca 10 soluciones para poder manejar tus situaciones más incómodas que últimamente has tenido con tus hijos, cosas que te ayuden y puedas cumplir.

Es necesario enseñarles a los niños cuán importante es terminar una actividad para después empezar con la siguiente. Ponles ese límite para acostumbrarlos a tener siempre un orden y secuencia en las tareas diarias de su vida. Si das una orden, ésta debe cumplirse hasta el final. No hay últimas oportunidades, solo hay consecuencias si no se respeta el acuerdo o límite antes dicho.

Poner limites a nuestros hijos no tiene que ser una tarea dura, fuerte o dolorosa, debe ser un acto de acuerdo y beneficio para ambas partes. Jamás impongas nada solo por tú voluntad, es mejor explicar y dar a conocer las razones por lo cual debe cumplirse el limite, asi evitaras fracturas en la relación con tu hijo. Aprende a observar si lo que estas pidiendo es un límite o solo consecuencias de tu enojo (castigo). Y siempre siempre date cuenta de que es lo que le estas transmitiendo a tus hijos con tu comportamiento.

Facebook: https://www.facebook.com/SesionesDeAyudaParaTuVida
Taller de Vitaelogia para padres
(Impartido por Miriam García)
Extractos tomados del Libro. Educando con amor y conciencia. Autor: America Zarate.
 

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